mesoterapia facial

La mesoterapia facial es una de las vías más interesantes por la que podemos optar para conseguir nuestros propósitos de rejuvenecimiento facial. Es una de las técnicas de elección, junto a otras como la radiofrecuencia facial. El envejecimiento de nuestra piel es un tema que prácticamente nos preocupa a todos. El paso de los años y la aparición de las primeras arrugas provoca que busquemos respuestas y soluciones. A todos nos gusta lograr estar radiantes y lucir lo mejor posible, cara a nosotros mismos y hacia los demás. A través de los tratamientos de mesoterapia facial podremos conseguir una piel más luminosa, tersa y joven. Al mismo tiempo la hidratamos en profundidad, mejorando la flacidez y las marcas del tiempo.

¿Mesoterapia virtual o mesoterapia tradicional?

La Mesoterapia virtual es una técnica utiliza equipos de fisioterapia kinésica como la electroporación o iontoforesis, para administras substancias biostimuladoras, sin la necesidad de realizar micro-inyecciones. La electroporación consiste en un sistema de pequeñas corrientes eléctricas, de baja intensidad, que permite mejorar la permeabilidad de la piel a los principios activos administrados. La electroporación consigue abrir transitoriamente pequeños poros en las células de la piel, a través de los cuales las substancias administradas se introducen en las células para ejercer su efecto beneficioso. Mientras que, la mesoterapia tradicional consiste en la aplicación de micro-inyecciones muy superficiales, a nivel del estrato epidérmico de la piel. Ambas pueden son dirigidas hacia aquellas zonas de la piel más proclives a la formación de arrugas: pómulos, entrecejo, óvalo facial e, incluso en el cuello, escote y manos. Los principios activos o sustancias que se administran tienen una acción tensora que potencian la producción de colágeno, mejoran la microcirculación y activan la regeneración celular.

Los beneficios de la mesoterapia:

  • Atenúa las pequeñas arrugas
  • Produce un aumento de la hidratación en la piel.
  • Permite mantener el balance hidrolipídico de la piel.
  • Mejora la calidad del tejido cutáneo en todas sus capas
  • Es perfecta para tratar arrugas circulares del cuello.
  • Fortalece el tejido conjuntivo, sostén de la piel.
  • Permite mantener homogéneo el tono de la piel y prevenir la aparición de pigmentaciones.
  • Tiene un alto poder antioxidante.
  • Se consigue una piel más lisa, firme, brillante y sana.

Substancias reafirmantes administradas

Estos tratamientos suelen contener una serie de principios reafirmantes y tensoras que se aplican para mejorar la apariencia de la piel. Los más habituales son:

  • Ácido hialurónico: polímero de existencia natural que se encuentra presente en varios tejidos, incluidos en la piel y cuya propiedad es, principalmente, favorecer una óptima hidratación de la piel. Tiene la cualidad de retener moléculas de agua, con lo que se consigue obtener como resultado un cutis mucho más rejuvenecido y atractivo. El ácido hialurónico también se emplea en técnicas de relleno, principalmente para rellenar surcos y labios.
  • Cóctel de Vitaminas (A, B, C, E, K).
  • Partículas de ADN: que se utilizan para mejorar la turgencia cutánea.
  • Metilsilanotriol: ayuda a aumentar el grosor y la capacidad de retener agua en la piel.
  • Dimetilaminoetanol: este tipo de molécula se emplea en los actuales esquemas de mesoterapia contra el envejecimiento cutáneo. Actúa como estabilizador y antioxidante de la membrana plasmática celular, protegiéndola de los daños causados por los radicales libres. Su acción reafirmante y tensora actúa tanto a corto como a largo plazo.
  • Carnosina, con propiedades antioxidantes eficaz contra el estrés oxidativo, causante del envejecimiento cutáneo.
  • Argireline: Ayuda a atenuar considerablemente las marcas y arrugas de expresión.
  • Ácidos nucleicos, minerales, coenzima.

Todos ellos, aprobados por la FDA y por Instituto de Salud Pública de Chile ISP.

El tratamiento de mesoterapia facial

El primer paso consiste en realizar una historia clínica del paciente, en el que influirán factores y hábitos de conducta como la edad, la nutrición, el tabaquismo, la hidratación de la piel, el sueño, la gesticulación excesiva, la exposición al sol, el estrés y la genética.

Dependiendo del estado de la piel, el profesional recomendara el mejor protocolo de sesiones para usted, pudiendo variar entre 2 a 8 sesiones iniciales, y entre 1 a 3 sesiones de mantención anuales.

También es necesario, y es lo habitual que se recomiende, un test previo de alergia, para evitar posibles reacciones negativas.

Una vez realizados estos pasos, el profesional procederá a realizar una limpieza de la piel, con el fin de evitar que pudieran quedar rastros de maquillaje, crema.

Una vez que se tiene la piel completamente preparada, se da paso a la aplicación de los productos seleccionados, de acuerdo a las características de su piel. Acto seguido, se hace una comprobación de las posibles marcas o rojeces que perdurarán unas horas tras el tratamiento y, por último, se le entrega al paciente unas pautas o instrucciones a seguir tras el tratamiento (debemos tener muy en cuenta que el consumo de tabaco afectará a una menor efectividad del tratamiento, por lo que se recomienda no fumar o hacerlo en menor medida).

Hay que tener presente que, tras cada sesión, este tipo de procedimiento puede producir enrojecimientos. Estos apenas tardarán unas pocas horas en desaparecer completamente. Hay que tener también en cuenta que no es aconsejable durante el tratamiento exponer la piel al sol, por lo que es necesario utilizar un protector solar e idealmente sombrero.

Contraindicaciones de la mesoterapia facial

Este tipo de tratamiento está contraindicado para mujeres embarazadas o que se encuentren en periodo de lactancia. De igual modo, no se recomienda para todos aquellos pacientes que padezcan cualquier trastorno o infección activa de la piel, problemas de coagulación sanguínea, así como algún tipo de alergia o hipersensibilidad cutánea a algunos de los componentes que constituyen este tipo de tratamiento.

Cuidados posteriores al procedimiento.

Evitar el calor ambiental o local por primero 5 días.

Evitar la exposición solar y de rayos UVA.

Evitar consumo de tabaco.